Ian Welden Robeson-Poesía-In Memorian



martes, 10 de mayo de 2011

El dilema

Terminados ya los graves disturbios
y los dioses y los humanos
cada cual en su lugar,
camino hacia mi casa
por esta Copenhague que tanto amo.
Y saltando de una isla a otra
como un niño jugando al luche
mi almohadillita de lentejas
cae a los pies de la solemne estatua
de Hans Christian Andersen.
.
Despierto de mi embrujo
y miro a mi alrededor.
.
El fragante sol de la temprana primavera,
las gigantescas vikingas doradas,
las banderas rojas con milenarias cruces blancas,
los patitos cruzando ordenadamente la calle,
el policía azul dirigiendo sonriente el tránsito,
los inmigrantes multicolores,
la reina Margrette comprando sin guardaespaldas,
los sabios edificios de los siglos XV, XVI y XVII
y las maravillas arquitectónicas de Utzon
me roban el corazón.
.
Pero de pronto
me siento como un traidor.
.
Mi otra amada
allá abajo en el fin del mundo
donde los barcos caen a los abismos,
los frescos copihues derraman amor,
los cachalotes vuelan entre las nubes,
las cerras y los cerros se adoran locamente,
las banderas tricolores
con su estrella blanca y solitaria
queriendo escapar entre las multitudes,
las mujeres morenas cual cochayuyo
con nombres tan honestos como Rosa,
Consuelo, Bárbara y Esperanza
y mi viejita madre la eterna la cordillera
que aún llora por mi ausencia
se rebelan con violencia
ante mi inexplicable metamorfósis patriótica.
.
Fotografía de Ian Welden. Copenhague 2005.
.

De mi poemario CRÓNICAS NÓRDICAS.
http://blogalaxia.com/post/soledades/6


Terminados ya los graves disturbios
y los dioses y los humanos
cada cual en su lugar,
camino hacia mi casa
por esta Copenhague que tanto amo.
Y saltando de una isla a otra
como un niño jugando al luche
mi almohadillita de lentejas
cae a los pies de la solemne estatua
de Hans Christian Andersen.
.
Despierto de mi embrujo
y miro a mi alrededor.
.
El fragante sol de la temprana primavera,
las gigantescas vikingas doradas,
las banderas rojas con milenarias cruces blancas,
los patitos cruzando ordenadamente la calle,
el policía azul dirigiendo sonriente el tránsito,
los inmigrantes multicolores,
la reina Margrette comprando sin guardaespaldas,
los sabios edificios de los siglos XV, XVI y XVII
y las maravillas arquitectónicas de Utzon
me roban el corazón.
.
Pero de pronto
me siento como un traidor.
.
Mi otra amada
allá abajo en el fin del mundo
donde los barcos caen a los abismos,
los frescos copihues derraman amor,
los cachalotes vuelan entre las nubes,
las cerras y los cerros se adoran locamente,
las banderas tricolores
con su estrella blanca y solitaria
queriendo escapar entre las multitudes,
las mujeres morenas cual cochayuyo
con nombres tan honestos como Rosa,
Consuelo, Bárbara y Esperanza
y mi viejita madre la eterna la cordillera
que aún llora por mi ausencia
se rebelan con violencia
ante mi inexplicable metamorfósis patriótica.
.
Fotografía de Ian Welden. Copenhague 2005.
.

De mi poemario CRÓNICAS NÓRDICAS.
http://blogalaxia.com/post/soledades/6

.

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