martes, 27 de octubre de 2015

El indigente feliz

                                           Fotografía de Ian Welden. Valby, Copenhague 2011.

En verano la luna
rueda en tu vientre
y tu hambre
se hace nostalgia.
Los alucinantes colores
de los semáforos en las esquinas
se reflejan en tus ojos
y la sirena
de una ambulancia solitaria
se escucha a lo lejos
haciéndote pensar
en la sombra de tu madre.
"Dios existe"
dices sonriendo
y abres una mano
para recibir con felicidad
la limosna de cada día.

Imagen de la cabecera de Ian Welden. Copenhague 2000.

(Este poema fue publicado por Ian Welden el 16-12-2011)

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Bob en el olvido (R)




Ya al último vaso de cerveza
la soledad ni siquiera se presiente,
dice Bob, ahogando su tristeza
la tristeza conquistándole la mente.
Tantos años viviendo en el olvido
cuántos sueños dejados por doquier
la sonrisa perdida en el camino
el camino que nunca pudo ser.


.
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Fotografía de Ian Welden.
Copenhague, barrio de Valby 2008.

( Publicado en Fugacidades el martes, 13 de julio de 2010)

martes, 26 de junio de 2012

PASAJEROS EN LA NIEVE



Hemos clavado
nuestras banderas provisorias,
hemos traido nuestras maletas
y colchones,
nuestros dibujos
nuestro verbo
y nuestra música
a este país blanco.
Hemos ido criando
nuestras bacterias subdesarrolladas
y de cuando en cuando
lanzamos una piedra hacia el sur
con la esperanza de romperle
una ventana a nuestros verdugos.
Por las mañanas
vamos en patota
al hipermercado
y confundimos el alimento para perros
con nuestros añorados porotos
y se nos enredan las manos y los pies
en las flamantes escalas mecánicas.
¿Qué es una cordillera?
me preguntaba mi hija
mientra lengüeteaba su soft ice
y yo no supe qué responderle
mientras introducía monedas
en el refrigerador electrónico.
De vez en cuando
nos llamamos por teléfono
para preguntarnos por la salud.
De vez en cuando
nos juntamos a conversar
mientras que afuera ya oscurece
y los días se transforman
en ingeniosos proyectos jamás realizados
y las noches en sueños abortados.

Ían Welden, Isla de Amager, Copenhague 1975.

 
Arte visual del poema por Ian Welden, Copenhague 1977.

NAUFRAGIO



          Ian Welden, Copenhague 1997




El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas. 
Ovidio


Yo no quise llegar hasta aquí

para naufragar de esta manera
pero alguna materia incomprensible,
alguna espuma imprevista
se interpuso entre mi brújula
y tu ojo.
Y ya ves como ha temblado nuestra nave,
como han crujido
sus puntos cardinales,
como hemos caído juntos
a la trampa inevitable
calculada por una ola que esperaba
con paciencia demoníaca
y que invertía sus palabras
con la torpe decisión
de un sanguinario verdugo borracho.
Ahora miramos
como va y viene la marea
mientras esperamos que vuelva
aunque sea una migaja
o una humilde viga
de la cual colgarnos
para alejarnos de esta isla
que hoy nos devora
con tanto agrado primitivo
y golosa fruición.

SANTIAGO EN LA LLUVIA


                            Ian Welden, Copenhague 2000.

"El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor".

Salvador Allende.


A través de mi pañuelo de lágrimas
veo a Santiago mojándose en el agua
este septiembre extranjero.
Septiembre de amenazas de muerte
donde mis alas se han quebrado
entre mis propias manos.
Y Santiago se moja en la lluvia
en silencio
con cuatro generales riendo
mientras que almas desaparecidas
desfilan a la fuerza y llorando.
En la Alameda de las Delicias
con sus  muertos
en sus vientres
y sus condecoraciones de sangre
clavadas en sus corazones,
son mordidos por galgos de la muerte.
Y Santiago se moja en la lluvia
con hambre
con miedo
con obreros cayendo de los andamiajes,
con el Río Mapocho
alojando cadáveres
borrando para siempre
sus huellas digitales.
Y los humíldes
reniegan más que nunca,
las mujeres paren hijos
de antemano huérfanos
y en el cielo gira y vigila
el negro buitre de ocho ojos.

De mi poemario inédito EXILIARIO, Santiago de Chile 1974.

LA HORA EN QUE TODOS DUERMEN


 

A esta hora todos duermen
y es natural
pues esta es la hora
en que ocurren las cosas más interesantes.
Las gaviotas, por ejemplo,
se extravían
y vuelan por encima de mi tejado
emitiendo alaridos espantosos.
Y cuando va a llover
unos pájaros negros
como la muerte
graznan siniestramente
desde las nubes.
Recuerdo que cuando niño
la tempestad se transformó
en una mano negra gigantesca
que se alzó por sobre la cordillera
queriendo destrozar mi casa
de un sólo soplido.
Eso ocurrió a las 05.00
precisamente como ahora
en que veo a unos seres en overol
cavando túneles secretos por todo el planeta
y en la ventana del frente
el desquiciado fantasma
del general Pinochet en pijamas
masturbándose.
El cielo comienza a llenarse de colores
con la infantil esperanza
de que hoy por fin me liberaré
de toda esta mazamorra
políticomilitar
pero mi madre ya viejita y sabia ríe
no seas iluso hijo mío

el viejito pascuero no existe


Ilustración de mi autoría.

Dibujo de cabecera de mi autoría. 

De mi poemario inédito EXILIARIO, Copenhague 1975.

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EL NIÑO DE LAS UVAS Y EL JEFE DEL PODER








"Tiéndeme todos los cordeles
que voy a atravesar.
No hay abismos
no hay oscuridades
sólo cuentos de viejas
y mentiras del sistema
que para mí son transparentes
como este cielo".

"Niño de leche,
eres tan ingenuo
como yo cuándo tú.
¿Acaso no ves en mis ojos?
¿Acaso no ves la prueba
en mi pulido escritorio?
Más bien te convendría
ocuparte de colgar tus pañales
y beber tu mamadera blanca.
No me vengas a decir
que la vida no es el espacio
entre espina y espina".

"Me río, me río de las espinas.
Camino por las cenizas de tus guerras
con la habilidad del delfín
en aguas traicioneras.
Mastico las innobles granadas
de tu valle hirviente
y escupo en la cara
de tu ídolo atemorizado.

Mira como te toco,
mira como te arranco
uno por uno cada misil de tu sexo.
Mira como te  miro a los ojos
sin señales de temor.
¡Siénteme! ¡Escúchame!
Ya  nadie más me va a llevar
a tu ciudad enloquecida
Estaré siempre de pie
sobre mi fiel atalaya multiétnica
y mis manos jamás volverán a tocar
tus tristes aguas contaminadas".

"Déjame por lo menos creer que viví.
No quiero morir entre árboles de neón".

"Es tu frío y ti uranio,
tus parásitos alimentados con sangre ajena.
Tus bichos ya enhuesados
te devorarán vivo.
No seré más tu alimento
que refresque tu lengua bélica.
Ya no puedo hacer más por ti
aparte de enterrar tu alma

y reírme".





Poema escrito en San Baudilio del Llobregat, Barcelona 1974.



Dibujo "EL JEFE" de Ían Welden. Dibujado en San Baudilio del LLobregat, Barcelona 1974.


domingo, 13 de mayo de 2012

9.11 CHILE


La sagrada familia. Ian Welden 1996

Hasta que al fin
entre las nubes de escombros
y las huellas de botas ardiendo en nuestras espaldas
la vasija de barro
se ha quebrado.
Y si pensamos
en los días en que fue crucificada
no podemos evitar

que la gran lágrima colectiva
largo tiempo retenida
se nos caiga de las manos
para reunirse con esos trozos de greda
que ahora agonizan entre las nubes de polvo
de nuestra frágil construcción.
Pero entre tanto papel maculado
tanto libro quemado
y tanto hueso retorcido
sigue viviendo el espíritu
de nuestra vasija de barro
y en las noches de clandestinidad
confabulamos con ira sagrada
masticando el charqui de nuestra angustia.
Y a través de cartas secretas
y relámpagos murales
vamos cual arañas
requetejiendo la tela de nuestros contactos,
juntando las piezas vitales
de lo que será en un día cercano.
Una nueva vasija
ésta vez sólida e indestructible,
será una vasija de cobre primaveral.

Ian Welden
San Baudilio del Llobregat
Barcelona 1974.