Ian Welden Robeson-Poesía-In Memorian



viernes, 27 de enero de 2017

El fueguito poderoso/Den magfuld lilleild



















.
.
Algo trascendental ocurrió en mi vida

un fueguito poderoso me arrebató

dos milagros me sonrieron

rescatándome para siempre de mi soledad.


"Noget transcendent sket i mit liv

en magtfuld lille ild besat mig

to mirakler smilede til mig

og frigjorde mig fra min evig ensomhed".



.

miércoles, 27 de enero de 2016

El expreso del crepúsculo.








 

















.
Estaba detenido en la esquina
tapándome la boca con las manos
esperando la luz verde
cuando un hombre comenzó a gritar
señalándome con su dedo índice
exclamando mi nombre
estalló súbitamente en llamas
protestando contra la maldición
que ha caido sobre todos nosotros
la fealdad, la miseria y la avaricia.
.
No queriendo asumir responsabilidad
por las consecuencias de su acción
caminé rápidamente
hacia la estación de ferrocarriles
y aunque sabía con certeza
que aquel hombre había sido mi hijo
y aunque habíamos compartido
una piel, un vientre y la misma sangre
¿por qué habría yo de aproblemarme?
Era su vida
yo tenía la mía intacta.
.
Me colgué del Expreso del Crepúsculo
encontrando en el carro comedor
a muchas almas solitarias como yo
y le pregunté a una mujer en las sombras
"¿A dónde vamos?"
Me contestó muy amablemente
"vamos a buscarte a ti"
no entendí su respuesta
hasta que salió a la luz
y, amigos míos,
lo que vi es indescriptible.
Sus ojos eran dos pantallas en miniatura
"Observa tu futuro"
me dijo riendo
un film comenzó a rodar
fantástica tecnología
no había censura
las almas del carro afilaron su cuchillos
alguien estaba siendo devorado
y ese alguien era yo.
.
Me puse de pie en el pasillo
cuando el inspector exigió ver mi pasaje
intruseando en mis bolsillos
llamó a gritos a sus asistentes
con un pistola en mi boca
"Este hombre no tiene pasaje
este hombre no tiene vergüenza
este hombre no tiene derechos
al infierno con él!"
Sus uniformes eran negros
con pequeñas calaveras en los hombros
el inspector clavó su cara en mi nariz
su aliento era uranio puro
su sudor, basura nuclear
no me quedó otra alternativa
y lloré, supliqué y oré
cuando de pronto me sonrió
y acariciándome las nalgas me dijo
"Ahora sé un chico bueno
y bájate los pantalones".
.
Desesperado y atónito
grité el nombre de mi madre en los cielos
y con alaridos de bestia acorralada
salté por una ventana
corriendo por largas calles solitarias
llegando a la Ciudad del Lunes
la más impresionante de todas
donde me oculté en el subterráneo
del Gran Templo Comercial
el aire era sofocante
y lleno de quejidos
una criatura se volvió a mirarme
imaginen mi sorpresa!
Sus ojos eran dos pantallas en miniatura
"Observa, es tu futuro"
me murmuró riéndose.
Un film comenzó a rodar
la muchedumbre guardó silencio
exitada y expectante
preparándose para algo inusual
la tecnología era excelente
no había censura alguna
la gente repartía osamentas
y esas osamentas eran yo.
.


Tomado de Poemas del Alma 5 4 10


.
.

martes, 27 de enero de 2015

El indigente feliz

                                           Fotografía de Ian Welden. Valby, Copenhague 2011.

En verano la luna
rueda en tu vientre
y tu hambre
se hace nostalgia.
Los alucinantes colores
de los semáforos en las esquinas
se reflejan en tus ojos
y la sirena
de una ambulancia solitaria
se escucha a lo lejos
haciéndote pensar
en la sombra de tu madre.
"Dios existe"
dices sonriendo
y abres una mano
para recibir con felicidad
la limosna de cada día.

Imagen de la cabecera de Ian Welden. Copenhague 2000.

(Este poema fue publicado por Ian Welden el 16-12-2011)

lunes, 27 de enero de 2014

Nostalgia



















.
En un sagrado momento de silencio
cuando todo el país está devorando el almuerzo
me siento en el sillón del director de la fábrica
y abro el Time Atlas of the World.
Longitud sesentayseis grados Greenwich,
y esos colores y texturas me alimentan.
Y esos nombres, esos nombres como gemas
significan tanto para mi, me hace lloriquear,
me hacen querer silbar con mis manos en los bolsillos.
Temuco, Valdivia, Bio Bio, La Araucanía.
Comprendo a Chiloé, conozco el olor de Lota.
Las nubes enloquecidas de Osorno
aún están ahí colgando como racimos de uvas.
Y valparaiso aún canta la canción
que aprendí en la vieja escuela de los curas.
Pobre Caldera, cada vez más negra
y la potente sal verde despierta de su siesta
como siempre en Inca del Oro.
La huelga de los quinientos años sin lluvia
tuesta los serenos ojos de los mineros
con sus hilachentas chupayas de paja amarilla.
Bulliciosamente como una horda de marines
regresan los comensales de su pausa
y yo depierto a la realidad,
el Burger King, McDonalds,
la estridencia de una vieja canción
de The Sex Pistols,
el fracaso de la invasión de Afganistan.

Dibujo de Ian Welden. Copenhague 1995.

domingo, 27 de enero de 2013

La sopa.

 


¿Qué es lo que sucede
compañero?
¿Por qué esta lluvia tan arisca
que revolotea en nuestras bocas?
¿Dónde estamos ahora?
¿Es esto realmente el fin de mundo
o tan sólo el ensayo general?
¿Moriremos aquí para siempre
en estos arenales tan ajenos
o volveremos a reír de nuevo
de la mano de nuestras novias?

Yo no quiero estar aquí
tengo cosas más importantes
podar el parrón de mi infancia
echar a andar el molino
salir a pescar congrios
hacer hijos e hijas.

Compañero
¿qué es esto de andar matando seres?
Gente de sonrisas anchas como la noche
y ojos de arcoírises
¿A quién se le ocurrió esta obscenidad?
¡Exijo hablar con el director!

¡Mamá!
¡Hay un cráneo en mi sopa!


.


lunes, 9 de abril de 2012

Pensamientos


Te presiento allá abajo
cocinando
poemas y pinturas y porotos
en tu reluciente olla familiar
sola
cantando
¿pensará en mi?

Aquí arriba
esperando tu llamada
fiel
alerta
revolviendo cuentos y tallarines
en mi oxidada cacerola solitaria
¿pensará en mi?


Revista Literaria AZUL@RTE Marzo 2009

martes, 6 de marzo de 2012

La casa al revés

Un día
al despertar
me encontré con la casa al revés.
Techo en el suelo
y etcétera.
Y por las ventanas dislocadas
entraban culebras
y todo el barro del invierno.

Tú hacías o deshacías
impaciente el desayuno
como si nada nunca
hubiera acurrido
pero te acostumbraste
a dejarme el repelente trabajo
de limpiar a las culebras.

Nuestra fiel cama quedó tan incómoda
que en las noches
ya no podíamos alcanzarnos
y durante el día
andábamos por ahí
cada cual buscando
sus propias cosas perdidas
mientras que las de ambos
se fueron perdiendo
para siempre en el lodazal
como tantas cosas pasadas
cosas bellas de otras épocas,
tu vestido de novia
mi corbata plateada.

A veces nos mirábamos
entre los escombros
pero no.
Nuestros corazones se extraviaron
en el laberinto del desamor.

Pero no recuerdo
en qué terminó esta historia.
¿En qué terminó esta historia?

Dibujo de Ian Welden, Amager, Copenhague 1980,

domingo, 4 de marzo de 2012

La náusea





Mis viejas consignas y creencias

ya olvidadas en una maleta

entre los escombros de mi país

vienen a penarme esta noche

entre tantos libros releídos

y vueltos a releer.

Entre tanta esperanza ya cansada

agonizando en la mesa y el piso.

Tanto proyecto inconcluso

cuentas sin pagar

bocetos de rostros olvidados

en las amarillentas servilletas del tiempo.

Intentos desesperados

por cambiar al mundo

se mofan de mí en el espejo.

Las envejecidas fotografías en las paredes

lloran desconsoladas sus soledades

mientras que todo acude a mi boca

de súbito, incontrolable,

y no alcanzo a sorprenderme

cuando la náusea se torna violenta

y todo queda maravillosamente vomitado.



.Dibujo de Ian Welden. Copenhague 2007.
.